La producción de biodiésel podría ser una importante alternativa para alargar la vida del petróleo. Sin embargo, Bolivia aún no cuenta con una planta de producción por falta de una normativa que garantice la compra del producto. En Santa Cruz hay una planta experimental que tiene la capacidad de producir 1.000 litros de biodiésel por día.

Las características agrícolas del departamento de Santa Cruz proyectan una importante producción de biodiésel de soya que, al ser un combustible alternativo, permite extender la vida del diésel de petróleo y minimizar los impactos al medio ambiente. Pero en Bolivia aún no hay una normativa que viabilice estas opciones de desarrollo, las cuales están siendo bien aprovechadas por países como Brasil y Argentina.
El biodiésel es un biocarburante líquido producido a partir de los aceites vegetales y grasas animales. A nivel mundial es producido en su mayoría en base a soya y girasol. Las propiedades del biodiésel son prácticamente las mismas que las del diésel de petróleo.
La producción de biodiésel en Bolivia no es algo nuevo, pero solo se lo ha hecho de manera experimental debido a que no existe una normativa que fomente la producción de este carburante a gran escala a pesar de que está comprobado los costos son inferiores al precio que el Estado paga por el diésel que importa de países vecinos.
Blas García, responsable del Proyecto Producción y uso de Biodiesel del Centro de Investigación Agrícola Tropical (CIAT), dependiente de la Gobernación de Santa Cruz, considera que si el Gobierno fijara una norma que garantice la compra del biodiésel producido, muchas empresas incursionarían en este rubro.
Pero la falta de normativa no es la única limitante, puesto que la subvención a los carburantes por parte del Estado también imposibilita la producción de biodiésel, aunque esta situación podría generar un desequilibrio en la economía de los bolivianos en caso de un hipotético fin a la subvención.
De momento, el proyecto del CIAT no tiene características de producción, sino de investigación. “Nosotros tenemos la tecnología para estar preparados cuando llegue el momento de darle la información correcta a todo aquel que quiera hacer inversiones en biodiésel”, aseguró García.
Sin embargo, indica que en la pequeña planta piloto ubicada en la localidad de Saavedra, al norte del departamento, actualmente se produce 70 litros de biodiésel en ocho horas en base a aceite de soya, pero García asegura que con la incorporación de algunos recipientes esta planta podría tener una capacidad de producir hasta 1.000 litros diarios.
“El biodiésel se puede hacer de todo tipo de aceite vegetal, incluso de aceite que se desecha en la cocina; también se puede hacer de grasas animales. En Brasil, por ejemplo, la segunda materia prima para hacer biodiésel es la grasa animal, la primera es el aceite de soya”, agregó el especialista.
Por otro lado, García considera que la capacidad agrícola que tiene el departamento de Santa Cruz permite pensar en grande. El consumo interno del grano de soya sólo equivale a un 30 por ciento de la producción, pues el restante 70 por ciento es destinado a la exportación, y probablemente esos países adquieren el grano de soya para producir biodiésel.

17 bolivianos Es el costo de producción aproximado que tendría el litro de biodiésel en Bolivia con la instalación de una planta con las debidas características. El estado importa el diésel de petróleo a un precio de 8,88 bolivianos.
En este sentido, Blas García propone utilizar estos excedentes exportables en la producción de biodiésel y abastecer inicialmente a toda la maquinaria agrícola que se utiliza en el departamento. Además, esto permitirá aprovechar la torta de soya -que se genera con la extracción del aceite- en la producción de carne de pollo y cerdo.

“La idea no es cubrir el cien por ciento de la demanda, sino alargar la vida del petróleo porque, según estudios internacionales, el diésel el petróleo en el mundo muy probablemente que se acabe el 2042”, manifestó.

¿CÓMO PRODUCIR BIODIÉSEL?

Se trata de un proceso físico-químico. En el caso del proyecto impulsado por el CIAT, el proceso inicia con la obtención de aceite vegetal o animal, el cual reaccionará bajo una presión y temperatura al ser mezclado con productos químicos como el hidróxido de potasio, hidróxido de sodio y metanol para lograr la separación de las gomas interinas que tiene el aceite. Se extrae estas gomas y lo que queda es biodiésel, el cual pasa por un proceso lavado, filtrado y secado antes de ser utilizado como carburante. De este modo, el CIAT ha logrado producir la suficiente cantidad para que todos sus motorizados, desde camiones hasta tractores y cosechadoras, utilicen este biocombustible en un 7,5 por ciento de mezcla en el diésel de petróleo.