La primera exportación de material genético bovino quedará plasmada en la historia de Bolivia. Se trata de un inédito envío de células vivas de ejemplares bolivianos de la raza nelore. La colecta se realizó el pasado 16 de enero en la Hacienda Nelorí, del Ing. Luis Saavedra Bruno, donde un grupo de especialistas recogieron el material genético de once vacas ganadoras de varios concursos de juzgamiento, las cuales serán clonadas en el laboratorio Genética y Biotecnología Animal (Geneal) de Brasil.La Hacienda Nelorí, ubicada al norte, entre Warnes y Montero, entró a las páginas de la historia de la ganadería en Bolivia. Su propietario, Luis Saavedra Bruno ponderó el trabajo realizado en cuanto a sanidad animal entre el sector público y privada, cuyo resultado se materializa en la primera exportación de material genético con fines de clonación, pues cada una de las vacas de Nelorí tendrán tres clones.
262.945 toneladas de carne. Es la producción a nivel nacional que se registró en 2016.Según el veterinario Matheus Guapo Pavarina, quien realizó la colecta en representación del laboratorio brasileño Geneal, este trabajo consiste en la extracción de una muestra de piel de aproximadamente dos centímetros de la parte posterior de la cola del animal. Esa muestra será transportada a menos 30 grados centígrados hasta dicho laboratorio en Brasil. Allí se extraerá el ADN de cada célula y se lo colocará en un óvulo, para después transferirlo a un embrión del cual previamente se habrá extraído su ADN original.
«Es una tecnología de vanguardia, de última generación. También es un seguro genético, ese material seguirá guardado para clonar en el futuro, es posible hacer un seguro genético para clonar en los próximos años», explicó Guapo Pavarina.
50.000 registros de nacimientos Tiene la cabaña Nelorí en Asocebú.En este histórico evento también estuvo presente el presidente de la Asociación Boliviana de Criadores de Cebú (Asocebu), y a la vez titular de la Federación Internacional de Criadores de Cebú (Ficebu), Erwin Rek, quien explicó que la exportación de material genético es producto del trabajo y la cuantiosa inversión que realizan los cabañeros bolivianos.
«La genética no tiene fronteras, y por eso la genética de las cabañas bolivianas tiene las cualidad de llegar a mercados internacionales. También hay otras cabañas que participan en las exposiciones que están en la misma perspectiva de exportación», agregó Rek.
Según el presidente de Asocebú, los clones de animales de alta genética, en base a los precios que se maneja en los remates de Brasil, pueden alcanzar un valor económico de aproximadamente 300.000 a 700.000 dólares.
Por su parte, el director del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag), Mauricio Ordóñez, informó que este primer envío de material genético a Brasil es el resultado del apoyo del Gobierno nacional a través de esta institución, la cual firmó, en septiembre del año pasado, la homologación de protocolos sanitarios con el vecino país, lo cual abrió las puertas a la exportación.
«Vamos a seguir trabajado para abrir nuevos mercados para exportar, nos enorgullece estar presentes en este primer envió de genética», agregó Ordóñez a tiempo de destacar que la exportación de animales vivos es el siguiente paso como país exportador, sin embargo, aclaró que primero Bolivia necesita el certificado de país con riesgo insignificante de encefalopatía, enfermedad también conocida como ‘las vacas locas’.