El diseñador social y activista ambiental holandés, Daan Roosegaarde, hizo una corta visita a Pekín, la capital contaminada de China. Desde lo alto de un rascacielos en un día de aire especialmente turbio, Daan no lograba ver la ciudad a través de la ventana. «Sentí como si Pekín estuviese tratando de matarme», dice el artista, fundador de Estudio Roosegaarde, un laboratorio de investigación en las áreas de urbanismo y medio ambiente situado en Holanda. «Eso me inspiró a crear un proyecto para luchar contra la contaminación atmosférica».

La voluntad de Daan de hacer algo por la causa, resultó en Smog Free Project, Se trata de una edificación de siete metros de altura cuya tarea es purificar el cielo de Pekín, uno de los más contaminados del mundo. Y lo más complicado, convertir los residuos en joyas.
La primera torre se montó en el año 2016, en Pekín y ahora el estudio negocia ampliar el modelo a otras ciudades contaminadas del mundo, como Nueva Delhi, en India; Medellín, Colombia; y la Ciudad de México.

Un estudio realizado por la Universidad de Tecnología de Eindhoven, en Holanda, indica que Smog Free Tower puede reducir en más de 45% los materiales particulados del aire (PMs, por sus siglas en inglés) en un diámetro de 20 metros alrededor de la torre. Los PMs son piezas muy finas de polución capaces de penetrar en los pulmones y causar enfermedades.  

Su ultimo proyecto Smog free bicycle, La bicicleta aspira el aire contaminado, lo limpia y le da aire limpio al ciclista. El diseño del primer prototipo está inspirado en la manta raya, un pez que filtra el agua como alimento. La bicicleta funciona de manera similar, con un dispositivo enchufable en el volante de una bicicleta existente que filtra el aire. La bicicleta innovadora inhala el aire contaminado, lo limpia y le da aire limpio al ciclista. Su objetivo es convertirse en un medio para ciudades libres de smog, generando aire limpio para celebrar la bicicleta y haciendo que miles de ellas generen un impacto en la escala urbana más grande.