Los pastos o gramíneas son la base fundamental de todo programa de alimentación en ganadería de trópico, puesto que proveen al animal de nutrientes como carbohidratos, proteína, aminoácidos, minerales y vitaminas, entre otros. Es pues un alimento muy completo pero al mismo tiempo el más económico de toda la dieta para un bovino.

El pasto es el principal alimento para el ganado bovino, constituye la dieta más económica y básica de los rumiantes. El material como las hojas, tallos y semillas, que se desprenden de las plantas se convierten en nutrientes para el suelo, proporcionándole materia orgánica y ayudando a su conservación. El manejo de pasto es importante para la producción de un hato ganadero. Los pequeños, medianos y grandes productores, ya sea que se dediquen a corte o leche, necesitan de un buen pasto para garantizarles a sus animales una alimentación; obviamente la alimentación de estos animales deberá tener un equilibrio de pasto y balanceado según sea el propósito del animal. La importancia de los pastos y forrajes es que protegen los suelos de la erosión y conservan su humedad, además ayuda de manera significativa a la fertilidad de los mismos. Las leguminosas forrajeras aportan nutrientes a la tierra mediante la fijación del nitrógeno atmosférico del aire.

Variedades
Entre las principales variedades de pasto que se siembran para el consumo vacuno está la Brachiaria,  que es un género de plantas herbáceas perteneciente a la familia de las poáceas originaria de África. En Bolivia las más consumidas son la Decumbens, Mombaza, Tanzania y Brizantha. Estos tipos de Brachiaria pueden ser cultivados a lo largo y ancho del territorio; todo dependerá de la zona donde cada una de estas tiene que ser cultivada para sacarles el mejor provecho. El médico veterinario zootecnista Roberto Osinaga, especialista en pasturas de Dow Agro Sciences Bolivia, aseguró que el consumo de pasto es de vital importancia para el ganado según cuál sea propósito ya que para el ganado lechero su alimentación se basará en granos, mientras que para producción de carne el consumo de pasto es de vital importancia para la ganancia de peso además que le significa un menor costo para el ganadero. “El mejor pasto es aquel que se adecua mejor a sus necesidades y al lugar donde se encuentra”, puntualizó Osinaga. Cuando se habla de recomendar pasturas se debe partir del tipo de suelo que puede haber en las diferentes zonas.

Por su parte el ingeniero Ricardo Jiménez, encargado de pasturas de la empresa Todo Forraje manifiesta que el pasto es lo más importante para la producción y reproducción del ganado; que una buena formación de forrajes es capaz de proporcionar o proveer las exigencias de nutrientes a la gran mayoría de razas de ganado de corte o lechero. Jiménez informa que de acuerdo a experimentos desarrollados por empresas agropecuarias demuestran que los forrajes de buena calidad son capaces de proveer nutrientes para una vaca lechera de medio porte, que produzca aproximadamente 10 litros de leche diarios. Esto hace reflexionar que se podría alimentar una gran parte del ganado lechero solamente con forrajes bien formados.

El ingeniero Augusto Henklein es el experto en pasturas de Sembraex Sementes, una empresa familiar que produce y distribuye semillas de todo tipo de pasturas de acuerdo a las necesidades de los productores. Atribuye la siembra de pastos de acuerdo al tipo de suelo que hay en el predio ganadero y al clima en el que se encuentra. Sembraex Sementes tiene a disposición del mercado una gran variedad de brachiarias y leguminosas para el hato ganadero además de contar con sucursales en Brasil y Paraguay. Henklein recomienda que cuando el ganadero cuenta con un suelo con bajo PH, la brachiaria brizantha MG5 es la más adecuada ya que es una variedad resistente a la sequía, de igual manera la variedad marandú es aconsejable ya que a pesar de tener poco follaje tiene una palatabilidad del 100% a los 90 días de su germinación. Además acotó que es necesario la aplicación de urea para fortalecer el crecimiento de cualquier tipo de pasto, siempre y cuando esta sea aplicada de manera correcta.

VARIEDAD DE PASTOS, TANZANIA Nombre: Panicum maximum c.v. Tanzania Fertilidad de suelo: Alta Forma de Crecimiento: Erecto, Tipo Macolla Altura: 1,5 m. Utilización: Pastoreo, heníficación Digestibilidad: Excelente Palatabilidad: Excelente Tolerancia a la seca: Media Tolerancia al frió: Media Tenor de proteína en la materia seca: 10 a 16% Profundidad de siembra: 1 a 2 cm Ciclo Vegetativo: Perenne Produccion de forraje: 20 a 28 tn.Ms/ha/año Puntos de VC/ha.:340-280

Leguminosas
Las leguminosas son de una familia del orden de las fabales. Reúne árboles, arbustos y hierbas perennes o anuales, fácilmente reconocibles por su fruto y tipo legumbre. Son pasturas de mayor costo, un poco complicadas al momento de adaptarse al clima, tienen mayor nivel de proteína que el pasto y son más consumidas por el ganado. En la zona de los valles la alfalfa es lo más utilizado en la alimentación ganadera pero esta es previamente cosechada de forma manual y puesta en los comederos para los animales.

Pasto para ganado lechero
El mejor forraje que crece en un establecimiento ganadero es aquel que predomina en volumen por hectárea y, sobre todo, el que crece con los nutrientes que harán que las vacas produzcan leche de calidad. Los expertos aseguran que no hay una única receta que determine qué pasto sembrar y qué fertilización usar. Eso sí, en todos los casos se hace una diagnóstico del predio y se genera una dieta nutricional para las vacas lecheras. Para este tipo de ganado, Osinaga aconseja mantener una alimentación a base de granos para todas aquellas vacas que no estén en producción pero siempre con el consumo de pasturas como complemento. El forraje más adecuado es con el que se logra mayor producción por hectárea y no solo producción de silo, sino de materia seca digestible. Se debe buscar un forraje que sea de buena digestibilidad. Eso dependerá de las características agroclimá- ticas de cada zona.

El ingeniero Ricardo Jiménez, de la empresa Todo Forraje, puntualiza que para tener una buena pastura primeramente se debe analizar el suelo, adquirir semillas certificadas y sembrar de manera adecuada, preferentemente cuando esté por iniciar la época de lluvia, de esta manera el crecimiento del pasto será óptimo. Por su parte Augusto Henklein, ingeniero experto en pasturas de Sembraex Sementes asevera que para garantizar al ganado lechero una buena alimentación es necesario que el productor cuente con un banco de proteínas. Este banco de proteínas debe comprender variedades de brachiarias junto a leguminosas. Compartiendo su experiencia propia como productor ganadero en Brasil, Henklein manifiesta que la variedad Estilosantes Campo Grande es la mejor leguminosa para el ganado lechero. Esta variedad es un banco de proteína rústica apta para todo tipo de suelo y compatible con otras variedades. Henklein compartió con revista CAMPO una técnica utilizada por él para que el ganado ayude con el productor al momento de la siembra de nuevos pastos; esta técnica consiste en colocar una cantidad de semillas de la variedad Estilosantes Campo Grande mezclada con balanceado para el consumo diario del ganado, posteriormente este al momento de defecar riega de manera natural las semillas en el suelo las mismas que nacen y crecen sin ningún problema dado que el ganado se alimenta, defeca y sigue su pastoreo en otros lugares, regando por varios sitios las semillas.

DATOS – Una vaca de 500 kilos necesita 70 kilos de pasto para producir 15 litros de leche – Bolivia cuenta con una superficie de pasturas de 1,8 millones de hectáreas.

Pasto para ganado de corte
El ganado vacuno requiere nutrientes para un adecuado manejo como: agua, energía, proteínas, vitaminas y minerales. Eso se puede conseguir con un buen manejo de los campos.

El uso y la producción de pastura se verán reflejados en la producción para ello se debe tener en buenas condiciones las pasturas, y también manejar los factores ambientales con los que se cuenta como: la luz, el agua y los nutrientes. Respecto a este tipo de ganado, Osinaga puntualiza que el pasto es de vital importancia ya que al productor le representa un menor costo y este tipo de ganado dependerá netamente del pasto para su producción. Cuando la sequía es por un tiempo largo, golpea a todos los pastos y aunque a Bolivia no han llegado variedades de pastos con tolerancia, el productor debe cultivar el pasto de acuerdo al clima en el que se encuentra y el que mejor se adapte a sus necesidades. Para este tipo de ganado Jiménez, de Todo Forraje, recomienda utilizar animales livianos, jóvenes que durante el pastoreo no arranquen las plantas.

El primer pastoreo para el ganado de corte se recomienda cuando el pasto cubra toda el área asignada a estos animales. Por su parte, Henklein, de Sembraex, aconseja las variedades como ser tanzania o bombaza ya que son variedades estrictamente recomendadas para engorde de ganado, pero la realidad es que estas dos variedades no se pueden sembrar en cualquier tipo de suelo; es muy importante que el productor sepa qué variedad puede aplicar al tipo de terreno que tiene. Por lo general estas dos variedades son recomendadas para ser aplicadas luego de un desmonte, esto quiere decir que es un pasto para un suelo donde se sembrará pasto por primera vez.