La papa se cultiva en más de 100 países, en clima templado, subtropical y tropical. Es esencialmente un ‘cultivo de clima templado’, para cuya producción la temperatura representa algo principal. La papa se considera cultivo esencial para la seguridad alimentaria. Se dice que este tubérculo era uno de los principales cultivos desde la época de los incas.

L a papa es el tercer cultivo alimenticio luego del arroz y del trigo. Este tubérculo es una importante fuente de carbohidratos, almidón, proteínas de alta calidad, vitamina C y minerales. La papa es un alimento tradicional de la dieta y en Bolivia, en el municipio de Sacaba del departamento de Cochabamba, es donde se produce la mayor cantidad de este cultivo mientras que la zona de los valles en el departamento cruceño es el segundo productor. La papa es el tercer cultivo más importante del país, después del azúcar y la soya.

Según el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierra, Sacaba es el mayor productor con 3.665 hectáreas cultivadas. El rendimiento por hectárea que alcanzó Sacaba es de 10.4 toneladas, un récord en comparación con el rendimiento promedio por hectárea, en Bolivia, que es de entre 5 a 5.9 t/ha logrando superar a Ecuador, que produce 7 t/ha, pero aún falta avanzar hasta alcanzar el rendimiento de Argentina, que supera las 28 t/ha, o Perú, que obtiene 14.4 t/ha. Venezuela tiene un rendimiento de entre 15 a 18 t/ha. Noé Morón, presidente de la Federación de Productores Departamental de Horticultores y Fruticultores (Fedehfrut), explicó que aproximadamente en los municipios de los valles cruceños existen al menos 30.000 hectáreas cultivadas con papa, y se llega a producir 600.000 toneladas (t) cada año.

Según el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), en el país se produce 936 mil toneladas de papa por año, para atender una demanda de 490 mil toneladas. Se cultiva una superficie de 179 mil hectáreas de papa en siete departamentos, el 81% se encuentra en el altiplano y valles, y el 19% en zonas subandinas. Cochabamba tiene el mayor registro del consumo per cá- pita anual con 151 kilos, seguido de La Paz con 66 kilos y Santa Cruz con 54 kilos. Bolivia  cuenta con 1.586 variedades de papa registradas y hay municipios como Ayo Ayo, en  La Paz, que recolectó 52 variedades de papas nativas para su conservación en el banco de Toralapa.

En Santa Cruz el 90% de cultivo es de papa desiree y el restante 10% es la variedad waycha (harinosa). Por su parte, las investigaciones del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf) anuncian la incorporación de tres nuevas variedades industriales como ser pucara, cardinal y única, destinadas a la elaboración de papa frita. Actualmente, se importa 3.050 toneladas de papa frita congelada, lo que representa un gasto de 3.3 millones de dó- lares para el país.

Iniaf introdujo anteriormente 9 variedades de papa de Perú y Chile, logrando mejorar la producción.

CULTIVO

Suelo.- La preparación del suelo juega un papel importante en el cultivo de papa. El número de labores y el tipo de implementos utilizados serán distintos según el estado que presente el terreno. La preparación del suelo depende del tipo de suelo, la humedad y las condiciones climáticas. Se considera de mucha importancia la desinfestación del suelo antes de sembrar ya que al realizarse, se combate a ciertas plagas del suelo, en lugares donde existen problemas.

Temperatura.- Para el cultivo de la papa, la mayor limitante son las temperaturas, ya que si son inferiores a 10 °C y superiores a 30 °C, afectan irreversiblemente el desarrollo del cultivo, mientras que la temperatura óptima para una mejor producción va de 17 a 23 °C. Por ese motivo, la papa se siembra a principios de la primavera en zonas templadas y a finales de invierno en las regiones más calurosas.  En los lugares de clima tropical cálido se siembra durante los meses más frescos del año. La papa es considerada una planta termoperiódica, es decir, necesita una variación de las temperaturas entre el día y la noche.

Dicha variación debe ser entre 10 a 25 ºC en el aire. La temperatura del suelo adecuada para el desarrollo de tubérculos debe ser de 10 a 16 ºC durante la noche y de 16 a 22 ºC en el día. Cuando la oscilación de estas temperaturas es menor a las especificadas anteriormente, se ve afectado el crecimiento y tuberización de la papa. Las temperaturas bajas de los suelos durante el crecimiento vegetativo del cultivo, disminuyen el crecimiento y desarrollo de raíces, además de la asimilación de nutrientes, especialmente el fósforo. Por otro lado, las altas temperaturas aceleran el desarrollo de la planta y su envejecimiento, sobre todo en variedades de maduración temprana. Siembra.- Por lo general no se lleva a cabo con semillas, sino con ‘papas semillas’, que son pequeños tubérculos o fragmentos de estos, los cuales se introducen a una profundidad de 5 a 10 centímetros en la tierra. La pureza de los cultivares y la salud de los tubérculos semilla son esenciales para obtener una buena cosecha.

El tubérculo semilla debe estar libre de enfermedades, tener buenos brotes y pesar de 30 a 40 gr. El uso de semilla comercial de buena calidad puede aumentar la producción del 30 % al 50 %, en comparación con la semilla del agricultor, pero las ganancias previstas deben compensar el costo más elevado. La densidad de cada hilera de papas depende del tamaño de los tubérculos, y el espacio entre las hileras debe permitir cubrir el cultivo. Por lo general se siembran unas dos toneladas de papas semillas por hectárea. En las zonas áridas de secano, el cultivo de papa en suelos planos produce cosechas más abundantes (gracias a una mejor retención de la humedad en el suelo), mientras que en condiciones de regadío la papa se cultiva principalmente en camellones.

Cosecha.- Cuando las hojas de la planta de la papa se ponen amarillas y los tubérculos se desprenden con facilidad de sus estolones, significa que la papa está madura. Si las papas van a almacenarse en vez de consumirse enseguida, se dejan en el suelo para que la piel se haga más gruesa, porque una piel más gruesa previene las enfermedades que se producen durante el almacenamiento y evitan que la papa se encoja por pérdida de agua. Sin embargo, si se dejan los tubérculos en el suelo demasiado tiempo, aumenta la posibilidad de que contraigan la enfermedad fúngica llamada viruela de la papa. Para facilitar la cosecha, el follaje de la planta de la papa se deberá eliminar dos semanas antes de sacar los tubérculos de la tierra.

De acuerdo al volumen de producción, las papas se cosechan con tridente, arado o con cosechadoras comerciales de papa que extraen la planta del suelo y eliminan la tierra de los tubérculos por vibración o aplicación de aire. Durante la cosecha es importante no lastimar o producir algún tipo de lesión en los tubérculos que puedan servir de ingreso a las enfermedades durante el almacenamiento. Para facilitar la cosecha, las trepadoras de la papa se deberán eliminar dos semanas antes de sacar los tubérculos de la tierra.

Plagas.- El cultivo tiene varias enfermedades que atacan el cultivo, pero las más comunes son salta hojas  (Empoasca ssp): se caracteriza por ser muy pequeño (3 mm), alargado de color verde grisáceo. Lo podemos encontrar en la base de la planta, se alimenta de la savia e inyecta una toxina que detiene el crecimiento de la planta. Al igual que los pulgones, el salta hojas puede transmitir enfermedades.

Mosca blanca: insectos muy pequeños que transmiten enfermedades a las plantas. Al volar, parecen un polvo blanco.

Pulgones: insecto chupador pequeño color verde que transmite enfermedades. Lo encontramos en el de las hojas.

Polilla de la papa: realiza galerías en las hojas y perforan el tubérculo.

Tizón tardío  (Phytophthora infestans): enfermedad más importante de la papa. Puede matar al cultivo en 10 días. Se observa lesiones color café o negro en las hojas y color amarillo alrededor de los tallos. El hongo aparece en ambientes de mucha humedad, podemos evitarlo teniendo cuidado con el riego y una buena exposición al sol. Este hongo se esparce por el suelo, por lo que tener sus plantas en distintos contenedores puede evitar la infestación a sus otras plantas. Si su siembra es en una cama de cultivo, puede separar sus plantas con hierbas aromáticas u otras hortalizas para evitar que el hongo se esparza.