La apicultura es una tradición milenaria que consiste en cuidar un enjambre de abejas dentro de colmenas, obteniendo de ellas un excedente, la miel. También se obtienen otros productos naturales como propóleos, polen, jalea real y medicinas. El apicultor es un ganadero de rebaños de abejas, las cuida y multiplica.


Ya lo dijo Einstein: “si las abejas desaparecieran, el mundo duraría 4 años”. El famoso físico estaba en lo
cierto, si no hay polinización no hay semillas, si no hay semillas no hay plantas y sin plantas no hay vida.
Para llenar un tarro de miel de medio kilo las abejas tienen que visitar 2,5 millones de flores. Son las responsables del 80% de las polinizaciones y aumentan espectacularmente la producción de los cultivos que frecuentan.
Ser apicultor es una ocupación apasionante y variada. Proporciona las alegrías de un trabajo manual y reflexivo, pero también las preocupaciones de quien depende del clima, la protección de la biodiversidad y la salud de sus animales.
La miel es un alimento producido por las abejas de la especie denominada ‘Apis mellifera’ o ‘abejas meliferas’, estos insectos forman parte de una comunidad y son criadas por el hombre en colmenas cuidando las dimensiones y condiciones adecuadas para favorecer que estas fabriquen la mayor cantidad posible de mieles y de la mejor calidad. Los enjambres están compuestos por miles de abejas, cada una con una misión que permite diferenciarlas en varias clases: La abeja reina, que es única, tiene la función de procrear y solo es fecundada una vez; las abejas obreras que son las que recolectan el néctar lo llevan a la colmena y fabrican miel, cera, jalea; y los zánganos cuya misión solo es fecundar a la reina y luego son expulsados o eliminados. La colmena elige a la futura reina, a las que serán obreras y a los zánganos: los zánganos nacerán de huevos sin fecundar, las obreras se alimentarán de miel y polen más una dieta pobre de jalea, mientras que la futura reina se alimentará fundamentalmente de jalea real.

TIPOS DE ABEJAS
Reina: es el individuo femenino con el aparato reproductor más desarrollado. La reina solo copula una vez en su vida y con varios zánganos, por lo tanto el aparato reproductor está preparado para albergar este esperma durante casi cuatro años; a esto se debe el prolongado abdomen que posee la reina.
Obrera: los ovarios se encuentran atrofiados por la acción de la feromona secretada por la reina y no tiene capacidad reproductora.
Solo hay un caso especial por el que la obrera puede poner huevos infértiles. A las colonias que se desarrollan a partir de esta opción reproductiva se les da el sobrenombre de colmenas zanganeras, la evolución de estas colonias, por norma general, es nula.
Zánganos: su aparato reproductor se encuentra totalmente desarrollado: testículos, vesículas seminales y pene, ya que su única función clara en la vida es la de conseguir que su material genético perdure en la especie. Una vez realizado el objetivo, mueren.

APICULTURA EN SANTA CRUZ
Las abejas ofrecen un producto totalmente natural y puro y si es bien manejado, puede posicionarse como una actividad rentable.
La actividad de la apicultura en el departamento cruceño data de los años 60, donde se utilizaba las abejas italianas para la producción de miel. Ya para el año 1964 la producción era tan buena que Bolivia exportó veinte toneladas de miel a Europa dejando muy buenas ganancias a los productores que en aquellos años eran muy pocos.
Hoy en día la producción de miel es totalmente diferente. El uso de abejas ‘Italianas’ quedó atrás luego de la entrada de la abeja ‘Africana’, una variedad de abeja más agresiva, resistente a los cambios climáticos, pero menos dócil para el cultivo. Al pasar los años estos dos tipos de abejas lograron mezclarse y dieron vida a la variedad ‘Africanizada’, variedad que es utilizada actualmente por los apicultores de todo el país.
La Gobernación cruceña, a través de su programa de Desarrollo Productivo llevado a delante gracias al Sedacruz, realizó el 1er Censo Apícola del país. Esta encuesta se realizó en los 34 municipios que tienen
actividad apícola en el departamento, los cuales tienen constantes capacitaciones, asesoramiento técnico y material proporcionado por los técnicos del Sedacruz. A pesar de que aún no se conocen los resultados
del censo, se manejan algunas cifras respecto a este dulce producto. Hay 1.000 familias dedicadas a este rubro, estas han sido dotadas de cajas con núcleos de abejas listas para producir. El municipio de Portachuelo es el pionero y mayor productor de miel. La zona de la Chiquitania norte y sur produce miel con un sabor característico debido al tipo de flores que alberga la zona.
El licenciado Manuel Petigá, experto en producción apícola y encargado del proyecto apícola del Sedacruz, manifiesta que Santa Cruz fue siempre un gran productor de miel debido a la gran vegetación que tiene cerca. Hoy en día la práctica de la apicultura se ha alejado de la ciudad y esto debido a que las abejas buscan zonas más forestales para poder polinizar las flores, acarrear polen y producir miel. Han aparecido nuevos apicultores que han sabido captar recursos internacionales para producir miel.
La Gobernación, a través del Sedacruz, ayuda a los apicultores de 34 municipios de 96 comunidades a producir miel para su consumo y obviamente para mantener a sus familias. Hay que saber que el sabor de la miel dependerá del tipo de flores que polinizará la abeja. La miel de nuestro departamento y de Bolivia es de distintas flores, es miel más natural porque en otros países la miel es producida en cultivos, mientras que nosotros todavía podemos consumir miel más natural y más sabrosa.

APICULTURA EN BOLIVIA
Cochabamba lidera con 1,700 kg por persona, seguido por La Paz donde se alcanza el 1.100 kg y Tarija que ronda el kilo, según datos aportados por la Federación de Apicultores de Cochabamba. Según informes de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), Cochabamba ocupa el primer lugar entre productores de miel en Bolivia, seguido de Chuquisaca, Santa Cruz, Tarija y La Paz.
En Cochabamba son 42 de sus 47 municipios donde se practica la apicultura generando el apoyo de instancias gubernamentales a los más de 5.700 productores, que producen 250 t de miel.
Por último, vale remarcar que para vivir de la producción de miel, cada uno de los apicultores necesita tener al menos 20 colmenas; cada colmena produce dos kilos de miel al mes y se logra un movimiento económico de Bs 2.000 mil ($us 287), tomando en cuenta que el precio de cada kilo está a Bs 50 ($us 7.20).
Según el INE los apicultores producen el 70,41% de la miel y el resto se importa de Argentina, Chile, Perú, Paraguay, Brasil, Estados
Unidos y otras regiones europeas y asiáticas.
El mercado para este endulzante natural es de 1,2 millones de kilos y solo se producen 845.000 kilos al año. «Actualmente se producen 845.000 kilos de miel, pero se consumen 1,2 millones de kilos. Lo faltante se trae y ni siquiera es miel pura», refiere la gerente general del Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (Sedem), Patricia Ballivián.

PARÁSITOS Y ENFERMEDADES DE LAS ABEJAS
El ácaro Varroa destructor, los hongos Nosema ceranae y Nosema bombi, el protozoo Apicystis bombi y el virus de las alas deformadas son reconocidos como contribuyentes importantes de las pérdidas de colonias en Norteamérica, Europa y otros países. La reproducción en masa y el transporte a gran escala facilitan la transmisión de patógenos y parásitos entre polinizadores. Asimismo, favorecen la selección de los patógenos más virulentos y las extinciones regionales de especies nativas de abejas.
Varroa: Es un ácaro que se adhiere al cuerpo de las abejas como las garrapatas a las vacas, succionando su hemolinfa y transmitiendo numerosos virus, lo que debilita a los insec-tos. Por eso, este parásito ha sido identificado como uno de los factores más importantes en la muerte de las abejas. En Ontario, Canadá, un estudio probó que la mayoría de las colonias estaban infestadas por Varroa, siendo esta la causa principal de mortalidad.
Dado que la distribución de parásitos está más relacionada a las prácticas de manejo que a las condiciones geográficas, es claro que el monitoreo y tratamiento adecuado de las colonias promueve de manera importante la supervivencia de los individuos.
Alas Deformes: Uno de los virus de abejas más frecuentes es el virus de ala deformada (DWV) cuya presencia generalmente está relacionada con la infestación de la colonia por el ácaro Varroa destructor. Puede transmitirse verticalmente y persistir en la colonia de abejas como infección encubierta. Las infecciones abiertas, caracterizadas por alas malformadas o faltantes, abdómenes acortados y muerte prematura que conducen finalmente al colapso de la colonia de abejas
Solución a las enfermedades: La mayoría de tratamientos abordan el problema mediante sustancias químicas para reducir la población de ácaros. Pero para evitar que las sustancias químicas no influyan en la calidad de la cera o en el sabor de la miel, las colmenas solo reciben el tratamiento tras extraer la miel.
Para matar a los ácaros que se encuentran en las colmenas se recomienda que los panales que contienen las celdas de cría se inserten en un dispositivo, el Varroa Controller. Allí, las celdas selladas se exponen a temperaturas de entre 40 y 47 °C durante dos horas. Este tratamiento no daña en absoluto a las larvas, pero los ácaros mueren en horas.

MALA PRAXIS EN ABEJAS
Las malas prácticas tanto de agricultores como de apicultores pueden ser mortales para la salud de las abejas. La sobreexplotación de las abejas, la aplicación de agroquímicos en época de floración, la alta densidad de individuos en las colonias, así como la falta de comunicación entre apicultores y agricultores, entre otras malas prácticas, son condiciones que disminuyen el rendimiento y supervivencia de estos insectos. Estudios científicos aseguran que la sobrepoblación en una colmena hace más fácil el contagio de virus y enfermedades provocando así la muerte lenta de hasta todo el panal.
Para evitar consecuencias negativas por malas prácticas, los apicultores deben monitorear sus colonias regularmente, asegurar que sus necesidades de sombra y alimento están bien suplidas, evitar altas densidades en las colonias y controlar los patógenos.
Los agricultores, por su parte, deben comunicar sus planes de siembra de forma abierta y honesta a los apicultores vecinos, seguir fielmente las indicaciones de los agroquímicos que emplean, evitar su aspersión en condiciones de viento y favorecer la diversidad de flores alrededor de su cultivo.

10 PASOS PARA AYUDAR A LAS ABEJAS
1.- Saber más sobre la gran labor que hace la abeja.- En favor de la naturaleza y no temerles ya que ellas nos temen más a nosotros que nosotros a ellas.
2.-Comprar miel local – Está producida por apicultores cercanos y conserva al máximo las vitaminas y otras propiedades y ayuda a que se polinicen aún más las flores de la zona.
3. Ayuda a proteger los enjambres.- Si por casualidad encuentran un panal cercano a las casas, llamar a los bomberos ya que ellos sabrán retirar el panal sin lastimar a las abejas.
4. Hazte apicultor. La apicultura es un fascinante e interesante hobby, podrás comer la miel de tus propias abejas y loses o lugar de las cajas no necesitan mucho espacio.
5. Escribe, llama la atención a las autoridades- Pregunta a tus autoridades qué se hace para favorecer la investigación sobre las enfermedades de las abejas.
6. No encender fuego en el campo, especialmente en verano.-Son centenares las colmenas que se pierden todos los años por los incendios forestales, y mayor es el daño medioambiental que producen, acaban con la vida de ecosistemas enteros.
7. No botar en el campo o parques botellas, bolsas, latas y objetos.- Todos estos objetos, contaminan el medio ambiente, a más contaminación, menos abejas.
8. Alentar a las autoridades el uso de plantas melíferas en los espacios públicos .
9. Si eres agricultor o simplemente tienes árboles frutales en tu predio.-Permite que las colmenas de los apicultores se instalen cerca de tus predios.
10.- Si quieres convertirte en apicultor.- Contactarse con algún apicultor de la zona para que te guíe en el desarrollo de tus propias cajas de miel.