El manejo holístico del ganado y el pastoreo racional son técnicas que no solo ayudan a regenerar el medio ambiente, sino que podrían ser la única manera de revertirlo y hacer posible que los animales y los pastos soporten el calentamiento global y sigan produciendo con normalidad.

El cambio climático es algo que ya no se puede ignorar. Es en diferentes aspectos responsabilidad de los humanos, y que se produce por la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera, está mostrando sus consecuencias. Hielos que se derriten, inundaciones, nieve donde antes no había, temperaturas más elevadas, lluvias inesperadas, son algunos de los efectos del cambio climático (también llamado calentamiento global).

Al igual que todo sobre la faz de la tierra, el ganado vacuno también sufre
por este cambio, dado que ya no existen los pastos en calidad y cantidad que había hace una década, ni mucho menos los atajados o abrevaderos de agua que sabían haber; hoy en día el productor ganadero debe tener más técnicas para seguir adelante con su hato y mantener una producción de calidad.

A veces se cree que lo grave del cambio climático es que afecta a los humanos, pero miles de animales y plantas no logran adaptarse y especies enteras pueden desaparecer. Los gases de efecto invernadero, además, causan otra consecuencia relacionada: la desertificación; es decir, tierras verdes que se vuelven desierto.

Es por ello que el manejo holístico del ganado aparece como una
nueva alternativa de sostenibilidad no solo del ganado sino también
de los campos, el pasto y los suelos.

El manejo holístico es un sistema de planificación y toma de decisiones que ayuda a ganaderos, agricultores a tratar mejor los recursos agrícolas para cosechar beneficios medioambientales, económicos y sociales de forma sostenible y regenerativa.

Nació como una herramienta para mejorar la salud de la tierra y de manejo de ganado, y se puede aplicar en una amplia gama de proyectos agropecuarios, e incluso en gestión de políticas públicas.

En la década de 1960, el biólogo y agricultor de vida silvestre zimbabuense Allan Savory quien se dedicó a resolver el problema de la desertificación, hizo un avance significativo en la comprensión de lo que estaba causando la degradación y desertificación de los ecosistemas de pastizales del mundo y desarrolló una forma de restaurar la salud de la tierra utilizando el ganado como su principal herramienta.

Durante siglos se creía que el ganado era una de las principales causas de la desertificación, pero la investigación de Savory mostró que el problema residía en cómo se manejaba ese ganado. Su solución consistía en imitar el comportamiento de los antiguos rebaños de animales de pastoreo salvajes.

Él ideó un método simple que cualquier ganadero y agricultor puede usar para mejorar. Él ideó un método simple que cualquier ganadero y agricultor puede usar para mejorar la salud del suelo, mejorar la utilización de lluvia y nutrientes, mejorar la productividad del pasto y mover cantidades masivas de carbono y agua de la atmósfera al suelo y comenzar a revertir miles de años de desertificación.

Tal vez a simple vista esta herramienta es muy parecida a un pastoreo
rotativo. Pero considera variables como el tiempo de recuperación, el comportamiento de manada, la densidad de animales, aspectos sociales
y del funcionamiento de cada campo lo que genera círculos virtuosos que conllevan al aumento de productividad, capacidad de carga y mayor rentabilidad por hectárea

Beneficios en el suelo: Un suelo gestionado adecuadamente será
mucho más productivo en pasto, carne y otros productos, además de captar CO2 en forma de vida y aumentar su capacidad de retención de agua.
Esto se traduce con el tiempo en menor erosión y lixiviación de minerales, llegando a restaurar y regenerar ese espacio, llenándolo de fertilidad lo suelos, biodiversidad de plantas, animales e insectos, resiliencia y belleza.
El objetivo más amplio del manejo holístico es restaurar los suelos en el mundo y alimentar sobre ellos animales herbívoros de forma saludable.
El creador de esta metodología, Allan Savory, sostiene que los animales
herbívoros bien gestionados son la solución para resolver muchos
problemas interconectados, empezando por el cambio climático.
“Para que un proyecto, sea del tipo que sea, pueda avanzar por el buen camino, es esencial tener un buen plan que tenga en cuenta todos los factores y que pueda responder a las realidades y también a los imprevistos. Para lograrlo, hemos de tener sistemas que nos permitan planificar, monitorear y mejorar, tomando decisiones óptimas que tengan en cuenta todos los aspectos, todo ello conociendo bien el funcionamiento de nuestro ecosistema y los impactos que sobre él tienen nuestras decisiones y nuestra gestión”.

TÉCNICA: El productor debe dividir los campos en distintas secciones y a cada una otorgarle un tiempo de pastoreo y rotación con animales, para así permitir que el pasto crezca fuerte y con raíces profundas, entre otros beneficios. El manejo holístico producirá una rápida regeneración de los atributos de funcionamiento saludable del ecosistema. Los aspectos más destacados de estos procesos regenerativos son la recuperación de coirones, vegas, praderas artificiales antiguas y aumento de la biodiversidad.

El Manejo Holístico nos permite:

  • Regenerar pastizales
  • Formar suelo en vez de perderlo
  • Aumentar la carga animal
  • Reducir costos
  • General sistemas sustentables en lo económico,
    ecológico y social

Elizabeth Teruya D. zootecnista y docente de la Escuela Salesiana Muyurina de la ciudad de Montero aseguró que aunque el termino de “manejo holístico de ganado” no es utilizado ni muy conocido por los productores de este sector éstos emplean técnicas muy parecidas a la ya mencionada pues hacen rotación del ganado y constantemente se encuentran buscando variedades y herramientas para tener un mejor desarrollo, conservación y producción de sus pasturas todo con el fin de tener en buen estado su
hato ganadero. “Aunque la palabra holístico no es muy conocido por los productores, los ganaderos manejan el ganado intensivo en rotación, algunos que no pueden hacer división de potreros con cercos de madera se ayudan con cercas eléctricas que es más económico, para poder mover
su ganado a mejores pasturas y dejar descansar las pasturas ya usadas; pero sin embargo realizan la rotación de ganado pensado siempre en el bienestar del suelo y la regeneración de los pastos ya que el pasto es el mejor y más aconsejable alimento para el ganado”, aseveró Teruya.
Por su parte Moises Solíz productor ganadero de la zona este y propietario de la Estancia Nueva Jerusalén, puntualizó que él aunque no había escuchado anteriormente el término “holístico”, realiza esta técnica en su predio, pues cuenta con división de potreros y alambrada eléctrica para darle comodidad a sus animales, haciendo de que estos consuman todo el pasto antes de pasarlos a nuevos potreros abonando y dándole el cuidado necesario a los potreros ya usados. Además él tiene un tratamiento especial con sus pastizales siempre pensando en el bienestar de sus animales y cuidando el medio ambiente pues es un fiel creyente de que hay que cuidar muy bien los suelos pues estos son los que dan vida a la agricultura y ganadería.