Los equinos son animales finos y vigorosos que en los últimos años vienen siendo víctimas del trypanosoma evansi, un parásito mortal que atenta contra la cría y producción de estos animales.

Esta enfermedad, conocida también con los nombres de ‘Surra’ y ‘Mal de caderas’, es sumamente frecuente en países subtropicales y tropicales, ya que se difunde por tábanos y otras especies de moscas picadoras, mosquitos y murciélagos.

El agente causal es el trypanosoma evansi, un parásito flagelado que suele localizarse en el torrente sanguíneo, plasma linfático y líquido cefalorraquídeo.  Mucha gente de campo, de manera errónea atribuye el mal al gusano del cuajo o gastrófilo. El tripanosoma fue descrito por primera vez en el Paraguay, en el año 1899 por los sabios Elmassian y Andrés Barbero, investigadores del entonces Instituto Nacional de Microbiología. Investigadores brasileños del Embrapa informan que en el Pantanal mueren anualmente varios centenares de caballos y otra cantidad no estimada de la fauna por causa de la enfermedad.

En Bolivia, generalmente se hace el diagnóstico del mal por sus síntomas clínicos. Muy raras veces se intenta la observación directa del parásito en muestras de sangre. Lo mismo ocurre con piroplasmosis equina, otra enfermedad clínicamente muy similar, y que puede confundirse con trypanosomiasis. Piroplasmosis también puede ser diagnosticada, y con mayor confiabilidad, por la observación en frotis de sangre de las babesias, que son sus agentes etiológicos.

Síntomas:
– Tristeza apreciable.
– El animal baja la cabeza y presenta inapetencia.
– Temperaturas altas que pueden llegar hasta los 41 ºC.
– Lagrimeo continuo. Aunque el apetito es normal, el animal pierde peso considerablemente.
– Nerviosismo, el animal arrastra los cascos y camina con las piernas abiertas y rígidas.
– El animal se postra y muere.

Periodo de incubación:
Entre cinco y treinta días, la sangre infectada tiene que ser ingerida por un hemetófago en el cual se multiplique el parásito para llegar nuevamente al cuerpo de otro hospedador a través de la picadura del vector.

Hospedador intermediario:
El hospedador intermediario de este parásito de la sangre es el tábano y otros hematófagos.

Patología:
Abundante acumulación de líquido en las zonas de declive, adherencias peritoneales, recrecimiento del hígado y congestión pulmonar, anemia progresiva. Es una enfermedad de curso crónico.

El Médico Veterinario Zootecnista (MVZ), Marcelo Villegas quien forma parte del departamento técnico de la empresa Univet, manifiesta que entre los síntomas más fáciles de percibir en el animal es la presencia de fiebre, anemia, enflaquecimiento progresivo, lagrimeo frecuente, erizamiento y perdida de color del pelo del animal, además propietario de estos nobles animales podrán observar un bambaleo y sobre todo una parálisis parcial o total de miembros posteriores seguido por la muerte del animal.

Villegas puntualiza que Bolivia es uno de los países con menos población equina del mundo, debido a que no se le toma énfasis a la eliminación de ciertas enfermedades como la encefalomielitis equina, rabia equina, garrotillo y enfermedades hepáticas como es el caso de la trypanosomiasis la cual está disminuyendo la producción equina o simplemente no permite su crecimiento poblacional. “En todas partes del mundo los caballos ocupan un sitio preferencial en las prácticas de muchos deportes, además de ser parte importante en los trabajos agrícolas y de defensa en las instituciones militares y policiales; es importante que en el país, sobre todo en las zonas orientales criadores y productores de equinos pongan mayor atención en la prevención de éstas enfermedades para evitar la baja de la población equina”, manifestó.

Por su parte la MVZ Daniela Zambrana Delgadillo, docente de la Universidad Autónoma del Beni José Ballivián respecto a esta dolencia acotó que los insectos que trasmiten la enfermedad se alimentan a través de la sangre del animal y por lo general ésta se prolifera más en la época seca debido a la crecida del número de vectores. Zambrana aconseja un tratamiento en base a la erradicación de vectores a través de uso de químicos fumigantes o desparasitaciones que disminuyan la infestación en los animales. “Hay que tener siempre un método o plan de manejo para afrontar este tipo de ataque, aquí en el departamento del Beni por lo general los productores optan por el fumigado de los predios para erradicar al vector, otra solución muy utilizada es la erradicación del tripanosoma a través de fármacos destinados a atacar la infestación de la sangre por parte del insecto.

Es muy importante realizar un buen seguimiento del tratamiento al animal acompañado de un refuerzo vitamínico” manifestó Zambrana. El sector equino ha crecido en el departamento de Santa Cruz, en especial los criadores de caballos Cuarto de Milla y Peruanos de Paso se triplicaron en más de dos décadas, pasando 20 a 60 haras, establecimientos que han incrementado la producción de equinos y mejorado la genética de estos animales, poniéndose respectivamente a la par de países como Brasil, Estados Unidos y Perú en lo que a genética se refiere. De acuerdo a los criadores de equinos de razas, la pasión por éstos animales los ha llevado a obtener genética de punta reconocida mundialmente y esta genética es apreciada año tras año en las diferentes competiciones realizadas en el marco de la Expocruz donde se invita a reconocidos criadores, veterinarios e instituciones a participar como jurados.