Para evitar las infecciones oculares, la higiene y limpieza diarias son fundamentales, así como las visitas al veterinario cuando el aspecto de los ojos de nuestra mascota cambia.

Las infecciones oculares en perros pueden estar producidas por multitud de organismos. Además, pueden derivar de otras enfermedades sistémicas con afección ocular.

El ojo es un órgano muy complejo y sensible que, ante pequeños cambios dentro o fuera del organismo, puede sufrir daños fácilmente. La salud ocular de nuestra mascota debe ser mantenida a través de limpiezas diarias con productos específicos o suero salino, así como mediante la retirada de las legañas que se producen a lo largo del día.

Toxocariasis ocular.- Es una infección parasitaria producida por el nematodo Toxocara canis en perros y humanos, por lo que estamos ante una enfermedad zoonótica.

Un can se infecta con toxacaris al ingerir carne o alimentos infectados con huevos de este parásito. Los huevos, al llegar al intestino, traspasan la pared y llegan a través de la sangre hasta el hígado.

Sin embargo, en ocasiones, pueden superar la barrera del hígado y llegar hasta el cerebro –donde produce meningitis– o a los ojos. Aquí, una única larva puede desarrollarse y destruir varias estructuras del globo ocular, lo que produce granulomas y endoftalmitis crónica, que es la inflamación de los tejidos del interior del ojo.

Conjuntivitis .- La conjuntivitis es uno de los problemas más comunes en las clínicas veterinarias. En la mayoría de los casos son provocadas por infecciones oculares en perros. Estas infecciones pueden ser de tipo vírico, bacteriano o, incluso, por una reacción alérgica.

La conjuntivitis se produce cuando la membrana conjuntiva que recubre la parte blanca del ojo y el interior de los parpados se inflama. La conjuntiva no es perceptible a simple vista ya que es translucida y muy delgada, con textura viscosa. Pero, cuando se irrita, se muestra enrojecida y provoca picazón, ardor y lagrimeo constante. Es una enfermedad muy común en perros, igual que en personas. Sus causas pueden ser variadas. En general, este trastorno ocular no afecta la vista de forma permanente aunque puede dificultar la visión debido al lagrimeo y la hipersensibilidad a la luz que provoca.

Síntomas: La esclerótica o parte blanca del globo ocular se enrojece por un aumento de la irrigación sanguínea. Se produce un lagrimeo excesivo, pueden aparecer muchas legañas de un color verdoso, el perro puede no abrir el ojo. Esto se debe al dolor que produce, los párpados aparecen inflamados, lo que se conoce como blefaritis. El ojo aumenta su sensibilidad, por lo que la luz le molesta en exceso.

Conjuntivitis canina inmunomediada:

Ocasionalmente, las conjuntivitis pueden estar inmunomediadas y relacionadas con la raza. Las razas más afectadas incluyen al pastor alemán, al perro salchicha de pelo largo y el caniche miniatura.

En estos tipos de perros puede producirse una infiltración de células plasmáticas a través de la membrana nictitante o tercer párpado, lo que provoca una blefaritis.

Erliquiosis canina: Es una enfermedad producida por la bacteria Ehrlichia canis, que puede ser transmitida por garrapatas infectadas. Esta patología puede ser mortal porque afecta, principalmente, a la sangre, sus componentes y al sistema inmune. Los principales síntomas observados en las analíticas son la anemia y la leucopenia o reducción de los glóbulos blancos.

En la mayoría de los perros se produce una inflamación ocular y de los párpados durante el inicio y posterior desarrollo de la enfermedad. Finalmente, la enfermedad afecta a otras regiones del ojo, como es la retina, lo cual provoca dolor y afecta gravemente a la visión.

Gusanos oculares:La telaziosis canina está causada por el gusano Thelazia callipaeda. Este parásito es originario de Asia, pero ya ha llegado a distintas regiones de América y Europa.

Tanto la forma adulta de estos parásitos como la larval viven en el globo ocular de los carnívoros domésticos –gatos y perros– y de los carnívoros silvestres. Son transmitidos por artrópodos.

La presencia de estos gusanos en los ojos de los animales puede provocar distinto grado de daño:

Lagrimeo excesivo, Conjuntivitis, Queratitis ocular, Edema, inflación o exceso de fluidos en los párpados y hasta ceguera.

Raza de perros más propensos a la enfermedad

En general, la conjuntivitis es una enfermedad común en perros. Ahora bien, aquellas razas que tienen los ojos más prominentes y, por tanto, menos protegidos como los Pug Carlinos, Pequineses, Rottweiler, Gran Danés y los Basset Hound son más propensos a sufrirla.

Limpieza ocular en los perros: En el caso de que tu perro tenga pelo en abundancia, procura que sus ojos estén libres de pelos para que puedas limpiarle las legañas de la manera más fácil posible. El pelo que esté cerca de los ojos de los animales deberá ser recortado con frecuencia de manera que los ojos queden despejados.

Para la limpieza de los ojos necesitarás utilizar una gasa seca, y retirar la legaña desde el borde del ojo, o el canto interno del ojo. La limpieza ocular se debe realizar una o dos veces por semana como mínimo. En el caso de que la legaña esté un poco dura, deberemos humedecer el ojo con agua templada o con suero fisiológico. También puedes utilizar una toallita especial para perros.

Tratamiento:                                                                                           

De acuerdo a las recomendaciones de la Veterinaria Zootecnista Fernando Arispe de la Veterinaria “Dog Happy” Ante cualquier síntoma de conjuntivitis en perros, siempre es necesario acudir al veterinario para que diagnostique el tipo y el tratamiento adecuado. “Nunca debemos medicar por decisión propia.  Habitualmente, en el caso de las conjuntivitis que no son secundarias a otras enfermedades sistémicas, el tratamiento se basa en la limpieza del ojo con suero fisiológico y gasas estériles, y la aplicación de antiinflamatorios esteroideos vía oral o inyectada”, puntualizó Arispe.

De igual manera asevero que habitualmente no se recomienda ningún fármaco de aplicación tópica porque la absorción cutánea es difícil y porque la zona ocular es muy delicada, lo cual lo hace prácticamente imposible.   Lamento que muchas personas todavía cree que un buen remedio para la conjuntivitis en perros es untar una gasa estéril con infusión de manzanilla o colirio para humanos, pero aconseja solo suero fisiológico o algún colirio de uso veterinario según las especificaciones del médico de acuerdo al tipo de infección que presente el animal.