Framlab, un estudio de arquitectura creó Glasir, un sistema comunitario para la agricultura urbana. La estructura modular propuesta se basa en sistemas de crecimiento aeropónico para proporcionar productos locales.

El objetivo del proyecto es introducir la producción de alimentos en áreas urbanas como un medio de fortalecer las comunidades. A medida que el mundo se urbaniza a un ritmo acelerado, los ciudadanos pueden perder la conexión con la naturaleza, la agricultura y el suministro de alimentos. Las tecnologías emergentes permitirán cada vez más que los sistemas agrícolas se implementen en el ámbito urbano.

Es por eso que Framlab desarrolló Glasir, «un árbol majestuoso descrito en la mitología nórdica como el más bello entre dioses y hombres». Al fundar su diseño en el plano genético de un árbol, el estudio generó un modelo adaptable «caracterizado por un tronco monopodial con crecimiento rítmico, desarrollando niveles de ramas, morfológicamente idénticos al tronco.»

Con numerosos estudios y publicaciones que confirman que las plantas son organismos modulares que crecen mediante la repetición de unidades estructurales discretas, Glasir consta de diez módulos: cinco módulos de crecimiento, tres módulos de producción y dos módulos de acceso. A través de interfaces estandarizadas, «todos los módulos pueden conectarse entre sí, lo que permite que el sistema se ensamble en un sinfín de configuraciones, lo que permite la producción local de alto rendimiento de verduras y hortalizas, al mismo tiempo que interactúa con el paisaje urbano como una nueva figura urbana.»

La estructura 2×2 que puede erigirse en cualquier lugar de la ciudad, se basa en el crecimiento aeropónico, que es la acción de cultivar plantas y vegetales en ambientes de niebla, en lugar de suelo. Eficiente en agua y altamente flexible, el sistema también permite que las raíces de las plantas absorban niveles mucho más altos de minerales y vitaminas. Además, la inteligencia artificial y una serie de sensores ambientales ayudarán al árbol a optimizar su crecimiento.

Finalmente, la propuesta Glasir ofrece productos asequibles cultivados localmente en vecindarios. A través de su presencia en la calle, las estructuras de los árboles cumplen el importante papel de crear visibilidad y conciencia sobre la importancia de las verduras y hortalizas.