Autoridades y especialistas la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en colaboración con otras entidades de las Naciones Unidas presentes en América Latina y el Caribe, abordaron retos y oportunidades para la construcción de sistemas alimentarios más incluyentes, sostenibles y resilientes ante la posibilidad de que no se alcance los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.

Durante el foro, denominado Cumbre de Sistemas Alimentarios, que fue realizado de forma virtual, destacaron que la biotecnología agrícola es una herramienta crucial para transformar los sistemas alimentarios mundiales a fin de alcanzar el objetivo de las Naciones Unidas de garantizar el hambre cero para 2030. La reunión se consideró necesaria porque el mundo actualmente no está en camino de alcanzar la meta a menos que se tomen medidas drásticas.

En la cumbre, destacaron que abundan las pruebas de que la biotecnología ha tenido un impacto general positivo en la agricultura en las áreas donde se ha empleado, dicen. Si se adopta más ampliamente en todo el mundo, podría ser fundamental para cumplir con los Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS), cuyo objetivo es fin del hambre en el mundo, impulsar la nutrición y apoyar la sostenibilidad agrícola en los próximos nueve años.

La Cumbre de Sistemas Alimentarios fue uno de los miles que se celebraron en todo el mundo antes de la extraordinaria cumbre mundial de las Naciones Unidas a realizarse en septiembre próximo, para abordar algunas posibles soluciones a la situación actual y la necesidad de crecer la producción de alimentos, sin aumentar el área de cultivo.

Expositores

Dado el alto crecimiento de la población mundial, la limitada superficie para la producción agrícola y la actual pandemia de COVID-19, será más difícil lograr el ODS sobre el hambre, dijo Arif Hossain, CEO de Futuro agrícola Bangladesh, y agregó que se deben explorar todas las opciones que puedan ayudar a lidiar con la inseguridad alimentaria y recordó el aumento de seis veces en los ingresos que los agricultores de Bangladesh obtuvieron como resultado del cultivo de berenjena biotecnológica.

«Se deben crear más oportunidades para que los agricultores accedan a la biotecnología de cultivos si se quiere transformar los sistemas alimentarios del mundo para hacer frente al desafío de alimentar a los más de 811 millones de personas que sufren hambre en todo el mundo»Puntualizó Hossain.

Por su parte, el gerente de proyectos del Foro Abierto sobre Biotecnología Agrícola (OFAB), Vitumbiko Chinoko dijo que existe un gran papel que puede desempeñar la biotecnología agrícola en la transformación de los sistemas alimentarios e instó a los gobiernos a invertir más en la tecnología agrícola.

«Estoy mirando hacia un futuro en el que invertiremos nuestro propio dinero como gobiernos africanos en biotecnología agrícola para que podamos ser dueños de la tecnología»Indicó Chinoko.

El economista agrícola Dr. Graham Brookes, director de PG Economics en el Reino Unido, expresó que la adopción de cultivos transgénicos entre 1996 y 2018 produjo 824 millones de toneladas adicionales de alimentos, piensos y fibra en todo el mundo. Recordó que los agricultores obtuvieron un ingreso adicional de US$ 225 mil millones al cultivar cultivos transgénicos durante ese mismo período, al tiempo que redujeron el uso de pesticidas agrícolas en un 8,6 por ciento, lo que resultó en una reducción del 19 por ciento en los impactos ambientales asociados. La tecnología también ayudó a reducir las emisiones de carbono, lo que equivale a sacar 15,3 millones de automóviles de la carretera. Añadió que si los cultivos transgénicos no hubieran estado disponibles durante ese tiempo, se habrían destruido unos 24,2 millones de hectáreas adicionales de tierra para dar paso a la misma cantidad de producción de cultivos.

Daniel Norero, cofundador de Neocrop Technologies en Chile, explicó que los países en desarrollo tienen una oportunidad de oro para usar la edición del genoma para enfrentar desafíos como el impacto del cambio climático en los cultivos, ya que si bien los transgénicos fueron promovidos anteriormente por grandes empresas en países desarrollados, pero con la edición del genoma, las empresas de nueva creación y las empresas más pequeñas están mejorando la agricultura de manera significativa.

Finalmente el coordinador del diálogo Pablo Orozco, quien es el líder de la política global de la Alianza para la Ciencia, dijo que las ideas, soluciones, alianzas y planes de acción generados en el diálogo serán  presentados oficialmente  a la plataforma de diálogos de la Cumbre de Sistemas Alimentarios para informar recomendaciones e impulsar decisiones que surgirán de la cumbre. Expresó que la Alianza organizó el diálogo porque «creemos que los sistemas alimentarios resilientes, equitativos, innovadores y sostenibles son fundamentales para una mejor educación, buena salud y desarrollo económico».

Fuente: Alliance For Science