Desde el momento de la fecundación, hasta la etapa adulta, existe una serie de cuidados en la cría de caballos de la raza árabe, como sucede también con otras razas. Pero lo curioso de este equino es que tiene características particulares basadas en la agilidad y resistencia que permiten diferentes utilidades, como las deportivas o comerciales, como ser la ganadería.Para Santiago García, propietario de Haras F&G, que se dedica a la crianza y reproducción de caballos árabes, la etapa más difícil del equino es entre los 2 y 3 meses de vida, puesto que sus defensas todavía se limitan a lo que consumieron en el calostro y son más propensos a alguna enfermedad; a esa corta etapa se denomina periodo de ventana de exposición.

_MG_0279Sin embargo, García explica que a partir de ese momento el animal comienza a criar defensas propias, las cuales deben ser acompañadas con una adecuada alimentación cargada de un alto contenido proteico para garantizar su buen desarrollo. Esta dieta debe permanecer hasta que el equino alcance sus tres años de vida. Después la alimentación varía en relación a la edad y las necesidades que tenga el equino y el uso que se le quiera dar: engorde, mantenimiento, competencia, gestación, y otras.

Por otro lado, el propietario de Haras F&G indica que, cuando los equinos alcanzan los 13 meses de edad es necesario separar a los machos de las hembras, puesto que a esa edad inician los celos. Los cuidados con las hembras son mínimos, puesto que son dóciles, mientras que con los machos es necesario prestar mayor atención porque, al ver hembras cerca, pueden llegar a pelar entre sí. En este caso, Santiago García añade que hay la opción de castrar a los machos para que sean completamente dóciles, pero esto dependerá del uso que el propietario le quiera dar.

REPRODUCCIÓN
La reproducción de caballos de raza árabe pura sangre inicia con una correcta elección del padrillo y de la potranca o yegua. Según García, lo ideal es que tengan un pedigrí que permita un buen acasalamiento, y que se encuentren en buenas condiciones sanitarias.

Esta raza es utilizada para distintos usos, pero, por ejemplo, en caso de que se pretenda para competencia Halter (bozal), se debe apuntar a una estatura de 1,46 metros a 1,56 y, preferentemente, un pelaje claro como ser blanco o tordillo, a los cuales García considera más representativos en la raza originaria.
“Debe poseer una cabeza chica y muy acuñada haciéndolo parecer a un caballito de mar, orejas medianamente pequeñas y con una posición siempre de alerta, una anca plana y redondeada y con mucho brío y al mismo tiempo dócil en su manejo, todo esto se logra haciendo un buen acasalamiento”, explica García.

230 dólares mensuales Es el costo aproximado que invierte el propietario en un caballo de la raza árabe. Este monto incluye el pago al cuidante, aseo diario de la pesebrera, cepillado diario del animal y alimentación.Haras F&G es la pionera en realizar trabajos de inseminación artificial con semen congelado. Al respecto, su propietario considera que, inicialmente, es indispensable realizar controles ecográficos para comprobar que las potrancas o yeguas se encuentren ciclando y a partir de ahí realizar los controles de crecimiento de los folículos para predecir el momento de la inseminación artificial. “Esto también se hace para confirmar el momento cero de la fecundación, y para poder, a los 15 días, hacer el diagnóstico precoz de preñez”, agrega García.

OTROS ASPECTOS IMPORTANTES

Visita del veterinario: en el caso de los equinos, se recomienda al menos una media de dos veces al año. Cuidado dental: es de especial importancia una revisión dental periódica realizada por el veterinario.

Normalmente, cada seis meses se debe realizar en especial a los animales que están a pesebre, los animales a campo normalmente no tienen problemas de mordida.

– Vacunación: la vacunación también debe hacerse de forma periódica, según las indicaciones y normas veterinarias que existen. Se hace espacial hincapié en aquellos caballos que suelen frecuentar concursos, ferias o exhibiciones.

– Desparasitación: El caballo puede albergar permanentemente parásitos. En el medio ambiente del caballo (hierba, agua, prados) existen numerosos parásitos microscópicos. La desparasitación periódica permite romper el ciclo y evitar posibles enfermedades.

– Alimentación: El caballo necesita una alimentación adecuada y variada teniendo en cuenta su edad, raza y actividad. Posibles problemas derivados de una mala alimentación pueden ser la obesidad o la anemia.