A casi una década de su liberación, la MAC 18 del CIAT continúa siendo la semilla más utilizada por los agricultores que producen bajo el sistema secano. Los pequeños productores aún no practican la fertilización de sus cultivos, situación que merma su productividad. Gran parte de este sector utiliza maquinarias para la siembra y cosecha.Con sacrificio y fidelidad, los aproximadamente 20 mil agricultores que producen arroz cada campaña de verano en Santa Cruz, garantizan la alimentación de 9 de cada 10 bolivianos. Pero para llegar cumplir esta meta, deben tener ciertos cuidados que van desde la selección de la semilla hasta el momento de la cosecha a fin de llevar a los ingenios un grano de calidad y no registrar pérdidas.

Ana Isabel Ortiz, gerente general de la Federación Nacional de Cooperativas Arroceras (Fenca), comentó que cada año en septiembre, el productor comienza la reserva y compra de la semilla de arroz, por cuanto aconsejó elegir cuidadosamente la variedad a cultivar, evitando toda posibilidad de que este insumo provenga de zonas o campos atacados con bacteriosis (Burkholderia glumae) u otras enfermedades que lleguen a afectar el futuro cultivo. “Al momento de adquirir una variedad se tiene que tomar en cuenta el tipo de clima que tiene la zona productora, la calidad del suelo y la disponibilidad de agua durante el ciclo del cultivo, puesto que de esto dependerá el éxito de la producción”, explicó la ejecutiva de Fenca.

Pocas opciones en variedades de semilla
Ortiz también manifestó que al igual que otros sectores agrícolas, las variedades que utilizan los productores son “contadas con los dedos de la mano”. Es en este marco, que la semilla MAC 18 del CIAT, ha llegado a ser la más utilizada en el sistema secano, cuyas características de grano de buena calidad y resistente a algunas enfermedades, han llevado a que el 60% de la superficie cultivada de este cereal se realice con esta variedad.
“Lamentablemente esta variedad es de ciclo largo, es decir, que lleva entre 125 a 135 días desde la siembra hasta la cosecha, volviéndola susceptible a la bacteriosis. Esto debido a que muchos productores que eligen esta semilla, realizan sus siembras de manera tardía ante la falta de agua y en caso de haber sequía durante su desarrollo esta enfermedad llega a afectar los cultivos”, señaló la gerente de Fenca.

Ortiz también dijo que otras de las variedades utilizadas son la EPAGRI 109, IAC 101, Urupé y Tari, resaltando que estas dos últimas semillas son muy buenas, debido a que son más tolerantes a la sequía y aparentemente a la bacteriosis, pero lamentó que no existan los volúmenes suficientes de este insumo para realizar la siembra.

Características del terreno y la preparación del suelo
Alfonso Vedia, técnico investigador del Programa Arroz del Instituto de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf), apuntó que el terreno idóneo para cultivar arroz, siempre serán las bajuras, ya que permiten el encharcamiento de agua que formara láminas de 5 a 15 centímetros de profundidad, además el suelo tiene que ser semipesado o pesado con buenos niveles de fertilidad.
“Durante la preparación del suelo primero se deberá quemar todos los rastrojos del cultivo anterior, esto con el fin de evitar la contaminación de enfermedades y el brote de malezas. Luego se realiza la nivelación del suelo para que posteriormente exista retención de agua de lluvia y por ende humedad. Posteriormente se hace dos pasadas de rastra, una pasada de romplao y nuevamente dos pasadas de rastra, para luego esperar entre 10 a 15 días las nuevas lluvias que dejarán un poco más de humedad en el suelo, llegando finalmente a iniciar la siembra de arroz”, indicó el investigador del Iniaf.

Densidad de siembra
Leonel de Miquel, encargado de Producción de Arroz del Centro de Investigación Agrícola Tropical (CIAT), explicó que los pequeños agricultores que tienen menos de 10 hectáreas, realizan siembra mediante voleo ocupando alrededor de 100 kilos de semilla por hectárea. En cambio, aquellos que tienen que cultivar una mayor extensión, utilizan maquinaria cuya densidad de siembra es de 70 a 80 kilos de semilla por hectárea para variedades de grano largo y 100 a 120 kilos para granos cortos.

Pequeños productores no fertilizan sus cultivos
Por otra parte, Ortiz dio a conocer que la práctica de fertilización en el cultivo de arroz es necesaria, pero indicó que según los resultados de un relevamiento de datos, más del 70% (17 mil agricultores) de los pequeños productores de arroz no realizan esta labor nutricional. Esto se debería principalmente a que dentro del sector arrocero, no es una práctica común fertilizar el suelo y cuidar su productividad.
“La falta de fertilización conlleva a que existan problemas de degradación de suelo, perdidas de fertilidad y erosión, generando bajos rendimientos de los cultivos en Bolivia”, apuntó Ortiz al resaltar que esta situación es preocupante, porque en su opinión se debería comenzar a tener la cultura que tienen los agricultores de otros países vecinos, quienes cuidan celosamente su productividad. La funcionaria del sector arrocero acotó que otro de los factores que impiden realizar la fertilización de los campos es la escasa solicitud de asesoramiento técnico parte del productor de arroz y el no contar con recursos económicos.
“Solo como dato, para realizar esta labor el productor necesita invertir 300 bolivianos más por hectárea y los precios actuales de 30 o 35 dólares que pagan los ingenios por fanega, no logran cubrir esta inversión adicional”, dijo Ortiz.

¿Qué hacer antes de fertilizar?
Ortiz enfatizó que antes de aplicar la fertilización, el productor deberá hacer un análisis de suelo para identificar las áreas de su terreno que están sufriendo pérdida de nutrientes y además con estos resultados tendrá claro la cantidad de fertilizante a utilizar, puesto que el exceso de aplicación de fertilizante en áreas no necesarias, causa pérdidas económicas, problemas con malezas, perdidas de cultivo o reducción del rendimiento.

Algunos consejos para fertilizar el cultivo
Una vez que el productor conoce el estado de sus suelos, la ejecutiva de Fenca explicó que como primer paso se debe aplicar la urea granulada en la etapa de crecimiento de la planta de arroz, porque es el periodo donde más nutrientes absorbe del suelo. Seguidamente, se deberá realizar una aplicación de potasio, fósforo y otros componentes importantes como el zinc y molibdeno, elementos químicos que ayudarán al cultivo a estar vigoroso, permitiendo que tenga un buen macollamiento y llenado de grano.

También señaló que generalmente la primera aplicación en los cultivos de arroz, se lo debe realizar a los 30 o 40 días posteriores a la siembra y luego se debe hacer un seguimiento para verificar las necesidades de las plantas. En algunos casos, será necesario realizar una segunda aplicación.
Ortiz acotó que es aconsejable que el productor siempre tenga recomendaciones técnicas de fertilización adecuadas a su tipo de suelo y al cultivo que esté produciendo.

Controles que se realizan a los cultivos de arroz
Por su parte, Vedia aconsejó a los productores estar atentos durante la etapa de control de malezas y plagas (gusano blanco, pulgón rojo de la raíz, gorgojo acuático del arroz, gorgojo de cuello del arroz y cascarudo negro), toda vez que de esta labor dependerá el número de aplicaciones de herbicida y plaguicida que realizará en sus cultivos.

“Normalmente los productores realizan entre 3 a 5 aplicaciones durante todo el ciclo del cultivo”, dijo el investigador del Iniaf.

Llega la etapa de la cosecha
Ortiz indicó que entre los meses de febrero y marzo los granos del cultivo de arroz ya están maduros, por cuanto el productor ingresa a realizar la cosecha mecanizada en la mayoría de los casos, drenando los campos que están con agua, para que no existan dificultades en esta labor y gran parte del grano sea recogido por la cosechadora.
“Al coincidir muchas veces la etapa de cosecha con la época lluviosa, muchos propietarios de maquinaria adaptan zapatas a sus cosechadoras para elevar el chasis y de esta manera, movilizarse libremente por el campo», finalizó la gerente de Fenca al añadir que el ciclo del cultivo de arroz terminará cuando el productor coseche todo o parte de su producción y este sea transportado por camiones a los ingenios o silos.

 

708 dólares es el costo producción de una hectárea en sistema secano, procedimiento más utilizada por los agricultores de arroz en el país.La falta de capital e incertidumbre llevó a que el sector arrocero durante la siembra de la campaña de verano 2016-2017, reduzca un 30% la superficie cultivada de este cereal a nivel nacional, llegando a sembrar alrededor de 85.000 hectáreas, extensión menor a las 120.000 hectáreas que se sembraron en similar periodo del 2016.

Luis Reyes, presidente de la Federación Nacional de Cooperativas Arroceras (Fenca), comentó con pesar que los productores de arroz, están abandonados y olvidados a su suerte, toda vez que para la siembra de la campaña de verano 2016-2017 no han tenido recursos suficientes para cultivar sus tierras, a ello se sumó la baja oferta de semilla por parte de las empresas que comercializan este insumo.

agriculture-15523901“Lastimosamente el ataque de la bacteriosis (Burkholderia glumae) al durante la campaña de verano 2015-2016, dejó a gran parte de los productores con cuantiosas pérdidas económicas que no han podido reponer. Es por esta razón que durante la siembra de la campaña de verano 2016-2017, que arrancó en octubre y finalizó los primeros días de este mes, se llegó a sembrar 85 mil hectáreas, existiendo una merma de 35 mil hectáreas a comparación de las 120 mil hectáreas cultivadas en similar periodo del año pasado”, explicó autoridad.

El representante de los arroceros enfatizó que este sector necesita con urgencia po
líticas de incentivo que generen certidumbre de mercado, mejoren los precios internos del grano y anulen la importación de alimentos, bajo la modalidad de mínima cuantía.

“El año pasado los productores hemos llegando a vender la fanega de arroz entre 30 y 35 dólares, precios que no alcanzan para cubrir los costos de producción. Necesitamos que el precio de la fanega en el mercado interno ronde los 60 dólares”, dijo Reyes.

Entre tanto, Vicente Flores, alcalde del municipio de Yapacaní, prevé que a fines de este mes arranquen las primeras cosechas en esta zona productora, donde los arroceros realizaron siembras tempranas, aunque el fuerte de esta actividad se efectuará en marzo, cuando todos los agricultores ingresen a los campos cultivados para recolectar el grano.

Falta de incentivo reduce producción de arroz en el país

Los agricultores se sienten desprotegidos y solicitan al Gobierno políticas para reactivar al sector arrocero. A pesar de esta situación adversa, tienen programado a fin de mes iniciar las primeras cosechas, por cuanto esperan recibir buenas ofertas por la fanega de arroz.

Por su parte, Reyes lamentó que nuevamente los productores hayan cometido el error de realizar siembras tardías, haciendo caso omiso a las recomendaciones técnicas para prevenir la bacteriosis, señala que esta actividad se debió realizar desde octubre y máximo finalizar la primera quincena de diciembre.
550.000 toneladas de arroz demanda el mercado interno para el consumo anual. De este volumen, los productores logran producir 400.000 tn e ingresa por importación ilegal o contrabando 150.000 de este grano al país. “La falta de recursos, escasez de semilla y las lluvias tardías llevaron a que los productores inicien sus siembras hasta la primera semana de este mes, poniendo nuevamente en riesgo sus cultivos en caso de llegar una etapa de sequía”, finalizó el representante de los arroceros.