Conocer la composición de la tierra es imprescindible para encarar los problemas de la producción agrícola. Instituciones locales realizan estudios físicos y químicos que están al alcance de los productores.


 

A más información, mayor certidumbre. Esa es la premisa que impulsa el desarrollo de técnicas de evaluación y análisis de los suelos destinados a la producción agropecuaria. La evaluación permite  determinar el contenido de nutrientes y en función de aquello identificar deficiencias o problemas que pudiese presentar la tierra para el desarrollo de las plantas.
En un escenario opuesto, un trabajo sin un correcto análisis de suelo equivale a un avance a ciegas en la toma de decisiones en el uso de abonos, aplicando menos o en exceso; impidiendo conseguir los objetivos de cosecha esperados, además de encarecer el proceso productivo.
En Santa Cruz, instituciones como el Centro de Investigación Agrícola Tropical y Cetabol afianzaron este servicio que hoy es parte imprescindible para el desarrollo de la agricultura eficiente.
Un punto de partida en este tema es asumir que los suelos agrícolas son muy heterogéneos y sus propiedades varían significativamente de un lugar a otro, desde ese punto de vista el análisis de fertilidad requiere una muestra representativa de toda la parcela, a decir de los especialistas.
El análisis de suelo que combina el método empírico con la especializada y el trabajo de laboratorio determinará la textura de los suelos que, podrían ser arenosa, franco arenosa, franco arenosa fina, franca, franco limoso, franca arcillosa, arcillosa, arcillosa agregada.
A decir de los especialistas, el análisis básico de fertilidad toma en cuenta parámetros como: la textura, el PH, conductividad eléctrica, materia orgánica, nitrógeno total, la relación C/N, fósforo y potasio asimilable. “El problema más frecuente es la salinidad porque muestra que hay baja concentración de nutrientes, tanto en potasio y nitrógeno, que son suelo 3muy importantes para el tipo de cultivo que uno quiera realizar. A partir de análisis Se realiza la recomendación de cómo puede fertilizar para mejorar su suelo”, afirma el laboratorio del CIAT.
Esta institución realiza el análisis de textura en 16 horas. Sin embargo, el análisis completo de PH, acidez, nitrógeno, fósforo, potasio y cationes es entregado en cinco días a un costo de 480 bolivianos.
Un análisis rutinario de suelo realizado por el CIAT consiste en el análisis físico químico que diagnostica la fertilidad de la parcela, enfatizando la presencia de los macro nutrientes principales (N,P,K) y secundarios (Ca, Mg) necesarios para el desarrollo de los cultivos.
Se realizan estos tipos de análisis por muestra en forma individual o en conjunto:
– Presencia de carbonatos
– PH y/o , fósforo
– Calcio(Ca), Magnesio, Sodio y Potasio
– Potasio
– Acidez y/o Aluminio
– Carbón Orgánico y/o Materia Orgánica.
– Nitrógeno Total
– Textura

En la misma línea, Cetabol es otra de las instituciones que da certidumbre a los agricultores. En su área de Laboratorio se realizan todo tipo de análisis: análisis de control de calidad para agroquímicos y fertilizantes, de suelo, agua, bromatológico y sales minerales. Diego Eloy Cuno Chuquimia es el jefe de laboratorio de esta institución, la cual en el área de manejo de suelos y nutrición vegetal se realiza el muestreo de suelos para conocer en qué estado están los suelos, para ello se hacen desde el mapeo de suelos hasta la determinación de puntos mediante imágenes satelitales y el análisis que se hace en laboratorio.


PARÁMETROS IMPORTANTES EN EL ANÁLISIS DE SUELO TEXTURA
suelo 2Este parámetro nos dirá cuál será la mejor estrategia de riego para sacarle el máximo provecho al agua aportada. En el plano de la nutrición nos indicará grosso modo el contenido en sales y nos dará una previsión de la capacidad de retención de nutrientes. Todo ello nos indicará qué elementos deben ser aportados, en qué dosis y qué forma química de aplicación es la más recomendable.
PH.
Nos indicará la reacción que tendrá el suelo, si ácida o alcalina. Este carácter dará idea de la disponibilidad que tendrán en la solución de suelo elementos como el fósforo y los micronutrientes, muy sensibles a variaciones en este factor.
CONDUCTIVIDAD ELÉCTRICA
Indica la salinidad del suelo. Dependiendo de este valor sabremos si el cultivo a sembrar/plantar es tolerante a nuestro suelo o la mejor estrategia de abonado y riego para conseguir el mejor resultado.
NUTRIENTES A DISPOSICIÓN DE LA PLANTA
Ya sean macro nutrientes (nitrógeno, fósforo, potasio, calcio y magnesio) o micronutrientes (hierro, boro, manganeso, zinc, molibdeno y cobre) debemos saber en qué proporciones podemos encontrarlos en nuestro suelo, siempre hablando de su forma disponible ya que de poco nos servirá conocer la cantidad total que habrá de uno de ellos si luego sólo un mínimo porcentaje se encuentra soluble para entrar por las raíces.
Fuente: www.agq.com.es